Benavente
(Zamora)
Benavente, capital de la comarca de Benavente y los Valles, se encuentra en un alto desde donde se divisa la confluencia de los Ríos Órbigo y Esla. Ofrece una envidiable posición estratégica que desde antiguo atrajo a diferentes pueblos para su asentamiento.
La ciudad reaparece con fuerza en la historia con Fernando II, ya que quien organiza su repoblación y le da fuero en 1167, concediendo su señorío al Conde de Urgel. Fue ducado de don Fadrique y más tarde Enrique III, en 1398, nombró Conde de Benavente al portugués Juan Alonso de Pimentel.
Benavente ha sido un lugar estratégico como cruce de importantes vías de comunicación. El Camino de Santiago de la Vía de la Plata, o Camino Mozárabe, es el más antiguo de los itinerarios que seguían los peregrinos para llegar a Santiago de Compostela, atravesando la Península Ibérica desde Mérida hasta Astorga.
De su importante pasado conserva Benavente los siguientes edificios, varios de ellos declarados Bienes de Interés Cultural como las Iglesias de Santa María del Azogue y San Juan del Mercado o el Hospital de la Piedad.
Iglesia de San Juan del Mercado
Iniciada su construcción en el siglo XII. Su planta y cabecera de tres ábsides son románicas. El templo presenta tres interesantes portadas, destacando por su amplio desarrollo iconográfico la del sur o mediodía, que recoge en su tímpano y arquivoltas, bajo un gran arco apuntado y como tema principal, la Epifanía o Adoración de los Reyes.
Iglesia
de Santa María del Azogue
Su construcción se inicia en el siglo XII, aunque su conclusión abarca diferentes etapas y estilos. La planta general y la cabecera pertenecen al estilo románico. Presenta el templo en su exterior cinco magníficos ábsides y dos magníficas portadas románicas. El interior arquitectónicamente destaca por la amplitud de sus naves y la grandeza de su crucero.
Teatro Reina Sofía
Hospital de la Piedad
Fundado como hospital de peregrinos por el conde, Don Alonso Pimentel y su esposa Doña Ana de Velasco y Herrera. Su fachada es una hermosa muestra del primer renacimiento.
Monumento al Toro Enmaromado
Es una obra escultórica que rinde homenaje a una de las tradiciones más arraigadas y emocionantes de la ciudad. Del artista Pedro Requejo Novoa.
La escultura está compuesta por tres elementos clave: el Hombre, el Toro y la Maroma que los une.
Las figuras, elaboradas en bronce fundido a la cera perdida y a tamaño natural
Gracias Paco por mostrar con tan buenas imágenes un poco de nuestro país. Un saludo
ResponderEliminarGracias por entrar en mi blog
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